lunes, 8 de septiembre de 2008

aporte de : DANIEL VELASQUEZ // RECORRIDO POR LOS CINES DE CÓRDOBA

El noventoso Nuevocentro Shopping y sus salas Hoyts.
Noté una dejadez en la decoración y confección de los pasillos de este mundo de compras y también de los "General Cinemas" instalados en dos extremos laterales del edificio. La arquitectura ya de por sí delata la época de su concepción y el paso del tiempo comprueba un atraso en materia de remodelación del edificio. Concebido a partir del impulso creador que fabricó Centros de Participación Comunal (CPC) espeluznantes -mucho mas grotescos, estos basan su decoración en los mosaicos celestes, púrpuras, rojos- el shopping nuevocentro saluda con complicidad la fealdad de un CPC y hace especial alarde de su tamaño en ladrillo visto, según la lógica de la época: glamour sin oro: lo plateado donde haya lugar estará combinado con marmol gris, las estructuras metálicas que componen el ascensor y hasta las sillas del patio de comida, evidencian la fuerte depresión económica de la década. Mirando detalles uno no sabe si se encuentra en un edificio de la industria, o en un mundo de compras, el plateado afina los detalles industriales (tuercas enormes), y el marmol gris logra hacernos sentir que caminamos sobre la mesada de la cocina de nuestros hogares.

Los cines Hoyts son idénticos a los Showcase, pero no tienen el mismo dueño. Showcase es más prolijo hasta en la selección de personal. Cuidado: Los cines de Patio Olmos, son los peores de todos.

En una ocación se me cayó la butaca y quedé colgando de los posa vasos y cuando busqué algún responsable para avisarle que la butaca 45 estaba destruída y que podría haberme lastimado, me encontré con la zona expendedora de gaseosa y pochoclo desierta, igual la boletería.
En cuanto al complejo de cines Rex, se puede decir que son bastante malos. Deberían bajar los precios de la entrada un poco, o al menos ofrecer algún atractivo que equilibre la mala calidad del sonido de sala (se escuchan las bocinas de los autos que circulan por la avenida general paz)
y las incomodísimas butacas. Se me ocurre que la dirección de cines Rex daría en el blanco repartiendo almohadones a los espectadores.

En cuanto al complejo Cinerama, no puedo decir nada. Tienen promociones muy buenas, que deben tener como contracara indeseables consecuencias para el espectador.

Evidentemente los cines de córdoba pertenecerán en un futuro a estas "cadenas" de cines con nombres importados.

Por el lado supuestamente "alternativo" córdoba cuenta con varios cineclubes que no conozco. Y el más famosito es el Cine Club Municipal Hugo del Carril. Este es un cine muy incómodo, pero la entrada es gratis o no excede los tres pesos. Se hace muy accesible, y si pasan alguna buena película vale la pena asistir. Pero: ir al voleo, esperando ser sorprendidos, puede ser peligroso: abundan los ciclos de cine aburrido, especiales de películas de terror, especiales de directores "de culto" que se repiten cada año, y el ambiente es lo suficientemente bohemio, jóven y burgués como para querer vomitar en medio de la proyección, solo por culpa del perfume emanan. La dirección del cine club, siempre en manos de una Elite de burgueses cordobeses que heredan por X o L (dos variables que se definen por "Contactos", "Influencias" y "Vínculo Político-Familiar") hace lo que puede con el presupuesto que les pasa el estado. Lo cierto es que tanto este cine como otros espacios culturales son dirigidos por grupetes bien constituidos. En córdoba, este cine, representa todos los cines que no hay y que no van a existir jamás. Entonces, estar en la pequeña cúpula es como ser el director de todos los cines y museos de Buenos Aires juntos.

El Cine Teatro Córdoba, sobre 27 de abril, es tal vez el cine más hermoso de la ciudad. Es incómodo, y barato. Proyectan en 36mm y suelen pasar buenas películas. El público es muchísimo más agradable que el de todos los cines de shopping centers o el cineclub Hugo del Carril. ¿Por qué? No hay ese ambiente repulsivo que combina: no-lugar y centro de compras con aeropuerto, ni se ven casi bohemios burgueses (gracias a la ausencia de ciclos y de todo intento de hacer cosas "de culto"), tampoco hay gente mascando una hamburguesa con quesoen la nuca del espectador discreto. La gente que asiste no es el cordobés sucio que tira papeles en la vía pública, sino viejitos, parejas, gente sola, gente algo más decente y agradable que aquellos que llenan los pasillos del patio Olmos. Ojo: esto depende mucho de la exhibición, pero, está garantizada una distancia notable entre el público medio de un shopping y del cine "cool" hugo del carril. Y que se sepa que Hugo del Carril, era un peronista, y que ningún peronista hace bien a nadie. En el cine córdoba yo ví la primera película de mi vida. Sí, la primera proyección. No puedo decir cuál era, por proteger mi intimidad de aquellos que me amenazan por email debido a mis recurrentes denuncias y agresiones poéticas.
* DICHOS EXTRAIDOS DE NOTA PUBLICADA EN MEDIOS LOCALES